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Certificados para muchos asistentes, sin un fin de semana de combinación de correspondencia

El evento ha terminado y ahora 200 asistentes quieren un certificado. Quien lo ha hecho una vez a mano, con lista de Excel, combinación de correspondencia y archivos adjuntos uno a uno, no lo hace una segunda. Esta página compara las dos vías que resuelven de verdad el problema y explica cuál encaja en cada caso.

El trabajo de verdad empieza al repartir

Diseñar un solo certificado se hace rápido, para eso incluso basta Word. El trabajo empieza con las grandes cantidades: cada persona necesita su nombre correcto en el documento, cada documento tiene que salir como archivo propio y cada archivo tiene que ir a la dirección correcta. A eso se suman los casos que trae toda lista: nombres con erratas, direcciones de correo cambiadas, rezagados que no están en ninguna lista.

Todas las herramientas que resuelven este problema siguen uno de dos patrones. O lleváis los datos de los asistentes a la herramienta, o lleváis la herramienta a los asistentes. La diferencia suena teórica, pero decide cuánto mantenimiento de listas os queda a vosotros y qué datos van a parar dónde.

Dos vías comparadas: subir la lista o compartir un enlace

La primera vía es el envío masivo clásico: exportáis la lista de asistentes de vuestro sistema de entradas, la subís a una plataforma de certificados, la plataforma genera un PDF por cada fila y lo envía por correo. Funciona, pero exige datos limpios. Cada errata de la inscripción acaba luego en un documento oficial, los rebotes y los buzones llenos quedan como trabajo vuestro, y la lista entera con las direcciones de correo pasa a manos de otro proveedor más.

La segunda vía invierte la dirección, y así trabaja OneClickBadge: diseñáis el certificado una vez y compartís un enlace, por correo a todo el mundo, en el mensaje de seguimiento o como QR en la última diapositiva. Cada persona lo abre, escribe su propio nombre y descarga su certificado terminado, sin cuenta. Para esto no necesitáis lista de asistentes, y cada uno escribe su nombre tal como se escribe de verdad.

Subir la lista de asistentes

La exportación, la limpieza de datos y el trabajo posterior de envío quedan de vuestra parte; la lista va a otro servicio más.

Enlace de autoservicio

Un diseño, un enlace para todos. Cada uno escribe su propio nombre, sin ninguna lista de asistentes.

Así funciona la vía del enlace

Todo el proceso tiene tres pasos, y solo el primero ocurre de vuestra parte. El diseño se crea en el editor de certificados, lo más rápido a partir de una plantilla ya hecha, con vuestro logo, vuestros colores y el nombre de la actividad. Si antes ya diseñasteis un badge para el evento, el certificado adopta sus colores y su acento directamente si queréis.

Después, el trabajo se reparte entre los asistentes, que es donde está bien puesto: cada uno dedica medio minuto a su propio nombre. Lo que con 200 personas sería una jornada de trabajo para vosotros, para cada uno es un clic y un campo de texto.

1
Diseñar una vez
Elegir plantilla, poner logo y colores, listo.
2
Compartir un enlace
Por correo, en el chat o como QR en la última diapositiva.
3
Cada uno recoge el suyo
Escribir el nombre, descargar el certificado. Sin cuenta.

PDF, imagen o enlace de verificación: las tres formas

Cada certificado de la vía del enlace existe en tres formas: PDF, imagen y enlace de verificación. Vuestros asistentes no tienen que elegir ninguna, reciben las tres a través del mismo enlace. Para qué sirve cada forma lo muestra el resumen.

FormaPara qué sirveQué no puede hacer
PDF A4Imprimir, archivar, entregar a Recursos HumanosNo se puede verificar en línea; quien lo tiene, lo tiene
Imagen (PNG)Publicar en LinkedIn, mostrar en presentacionesEl mismo límite: una imagen no prueba nada
Enlace de verificaciónAñadir al perfil en Licencias y certificaciones, verificable en cualquier momento, revocable si hace faltaNecesita conexión a internet para verlo

El enlace de verificación es más que una copia

Detrás del enlace de verificación hay un Open Badge 2.0 alojado, un estándar abierto para comprobantes digitales. La página que hay tras el enlace confirma quién emitió qué y cuándo, y se puede comprobar por máquina. Si retiráis un certificado, por ejemplo porque se emitió dos veces por error, el enlace responde desde ese momento a cada comprobación con un aviso de revocación claro. Qué hay exactamente detrás del estándar lo explica la página Open Badges explicado con claridad.

Para vuestros asistentes cuenta sobre todo la parte cómoda: un clic en «Añadir a LinkedIn» pasa al formulario de LinkedIn, ya rellenados, el nombre del certificado, la organización emisora y la dirección de verificación. El proceso desde el punto de vista de los asistentes lo describe la guía para añadirlo al perfil.

Ejemplo de un certificado de asistencia con el aspecto del evento.

Cuándo subir la lista sí es la mejor opción

El enlace de autoservicio da por hecho que podéis llegar a vuestros asistentes y que ellos hacen ese pequeño gesto por su cuenta. En dos situaciones ese supuesto no vale. Si un reglamento de examen exige que cada documento se genere exactamente a partir de vuestros datos maestros, la lista va en la herramienta y el nombre no queda en manos de los asistentes. Y si vuestro público suele ignorar vuestros correos, ni el mejor enlace recoge a nadie.

Para el día a día de congresos, ferias, webinars y cursos vale casi siempre lo contrario: la gente quiere el certificado, el motivo está reciente y un enlace en el correo de agradecimiento se abre. Quien prefiera intentarlo primero con Word y combinación de correspondencia encuentra la guía completa en la guía de combinación de correspondencia, incluidos los puntos donde se atasca.

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Preguntas frecuentes

¿OneClickBadge envía los certificados por correo de forma automática?
No, y es a propósito. Compartís un enlace por vuestros canales de siempre, y cada persona recoge su certificado por su cuenta. Así no necesitáis ni una lista de asistentes al día ni un envío de correos, y las erratas de los datos de inscripción no acaban en el documento.
¿Cómo llegan los nombres a los certificados?
Los asistentes escriben su nombre al recogerlo y lo ven al momento en la vista previa del certificado. Suena a detalle, pero os ahorra la queja más frecuente de la vía de la lista: nombres mal escritos en documentos oficiales.
¿Qué pasa si alguien que no estuvo recoge un certificado?
Vosotros decidís quién recibe el enlace y lo compartís donde solo hay asistentes, por ejemplo en el correo de seguimiento a la lista de presentes. Por si acaso, cualquier certificado emitido se puede revocar, y el enlace de verificación muestra después un aviso de revocación.
¿Funciona también con 500 asistentes o más?
Sí, la vía escala a través de los asistentes: que abran el enlace 50 o 500 personas no cambia vuestro esfuerzo. Diseñáis un diseño y compartís una dirección, y el resto ocurre repartido entre quienes lo reciben.